Cocer las papas: Lava bien las papas, dejándoles la piel. Ponlas a cocer en una olla con abundante agua y sal.
Cuando comience a hervir, deja cocer las papas durante unos 35-40 minutos, o hasta que estén blandas. Puedes comprobar si están listas pinchándolas con un cuchillo.
Pelarlas y triturarlas: Una vez cocidas, saca las papas del agua y deja que se atemperen un poco. Luego, pélalas y córtalas en trozos más pequeños. Con un pisa papas, aplástalas hasta obtener un puré suave.
Hacer el puré cremoso: En una cazuela limpia, calienta la leche y la mantequilla a fuego bajo hasta que se derrita. Agrega esta mezcla progresivamente al puré de papas, mientras sigues trabajando la mezcla para que quede bien cremoso.
Sazonar: Añade sal, pimienta y, si te gusta, un poco de nuez moscada. Si prefieres un toque extra, agrega queso rallado al gusto. Reserva el puré.