Si usas salmón fresco añade las especias que más te gusten, agrega sal, paprika, merkén o pimentón y ajo en polvo.
En una sartén antiadherente cocina el salmón por ambos lados. Cuando esté listo reserva mientras preparas el resto de los ingredientes.
Pon a hervir abundante agua en una olla grande y añade una cucharada de sal. Cuando alcance el punto de ebullición, incorpora la pasta y cocina siguiendo las indicaciones del fabricante hasta que quede al dente.
Una vez cocida, escurre la pasta y pásala por agua fría durante unos segundos para detener la cocción. Déjala escurrir completamente antes de colocarla en un recipiente amplio. Añade una cucharadita de aceite de oliva y mezcla suavemente para evitar que se pegue mientras continúas con la preparación.
Corta el salmón en láminas o cubos. Los aguacates córtalos por la mitad, retira el hueso y extrae la pulpa. Córtalos en cubos medianos y reserva hasta el momento final del montaje.
Pica la cebolla, las almendras, lava los tomates cherry y córtalos por la mitad. Corta también los pepinillos en rodajas o láminas.
Prepara el aderezo añadiendo aceite de oliva, vinagre, sal y salsa inglesa. Rectifica la sazón y si es necesario agrega más sal. Mezcla bien hasta obtener una emulsión homogénea.
En un bol grande coloca la pasta ya fría. Añade el salmón, los tomates, el pepinillo, la cebolla, los tomates cherry, las almendras y el aguacate. Vierte la mayor parte del aliño.
Mezcla suavemente para distribuir todos los ingredientes de manera uniforme. Prueba y ajusta el punto de sal según tu preferencia.Puedes servir la ensalada inmediatamente o refrigerarla durante unos 20 minutos para disfrutarla bien fresca.