Prepara la masa para sorrentinos. Para ello, coloca la harina en un bol formando un volcán con ella. En el centro, agrega la sal, el aceite de oliva y los 4 huevos. Poco a poco, ve mezclando e incorporando todos los ingredientes hasta obtener una masa uniforme. Deja que repose unos 30 minutos antes de empezar a estirarla.
Corta la calabaza en rodajas y colócalas en una bandeja de horno con aceite. Luego, hornea la calabaza a 180 ºC hasta que esté dorada. Una vez cocinada, hacer un puré, salpimienta al gusto y reserva. Aparte, ralla el queso seleccionado y mézclalo con el puré de calabaza y una cebolla morada picada y salteada.
Para formar los sorrentinos de calabaza, estira la masa con la máquina sobadora hasta dejarla muy fina. Sobre el molde de sorrentinos, dispón una capa de masa, rellénala con el puré de calabaza y queso, coloca otra lámina de masa encima y sella cada sorrentino. Para que quede bien sellada la masa es mejor humedecerla antes. Si no tienes máquina sobadora, utiliza un rodillo para estirar la masa.
Pon una olla llena de agua y con un poco de sal al fuego. Cuando hierva, agrega los sorrentinos de calabaza y queso con cuidado y cuenta alrededor de 3 minutos de cocción. Retíralos con una espumadera y resérvalos mientras preparas la salsa.
Para la salsa, pica finamente las cebolla de verdeo, la cebolla morada restante en juliana y los champiñones en cuartos. En una sarten, sofríe la cebolla y agrega los champiñones. Saltea ambos ingredientes durante unos minutos y vierte el vino blanco, deja que se evapore el alcohol y, finalmente, vierte la crema de leche. Salpimienta al gusto y agrega los sorrentinos. Nosotros hemos servido la receta de sorrentinos de calabaza y queso así, pero cierto es que puedes acompañarlos con la salsa que más te guste, como una salsa sencilla de tomate o una salsa de queso azul.