Pela y corta el zapallo en cubos y, a continuación, cocínalo en un recipiente apto para microondas tapado por 20 minutos o hasta que esté suficientemente blando como para hacer puré.
Pisa el zapallo y condimenta al gusto con nuez moscada, pimienta, el puré de ajo y la mostaza.
Mezcla los ingredientes del paso anterior y prueba el sabor de tu puré. Cuando te guste, añade el huevo y reserva.
Para preparar la otra capa de la tarta, carameliza la cebolla con sus propios azúcares. Para ello, pélala y pícala. Luego, dórala en una sartén antiadherente con aceite en aerosol, a fuego medio. Agrega 1 cucharada de agua y revuelve esporádicamente hasta que se evapore. Repite este procedimiento tantas veces como quieras hasta obtener unas cebollas tiernas y bien dulces.
Por otro lado, lava cuidadosamente cada hoja de la espinaca. Remójala 15 minutos en una solución de 1 gotita de lavandina por litro de agua para desinfectarla. Escúrrela y pícala. Mezcla la cebolla que has preparado en el punto anterior con la espinaca picada y condimentos a gusto, como pimienta. Tal y como te comentábamos en el relleno de calabaza, te recomendamos agregar el huevo a esta capa cuando hayas probado el sabor y te haya gustado.
Comenzaremos a armar la tarta bicolor cubriendo un molde para tartas con aceite en aerosol o 1 cucharadita desparramada con la mano. Fórrala con la masa integral para tarta y esparce sobre la base 3 cucharadas de polenta, avena o pan rallado para que absorba la humedad del relleno y la tarta quede crocante. Agrega la capa de relleno de espinaca.
Continúa con el armado cubriendo la espinaca con el queso fresco o mozzarella.
Por último, agrega el relleno de calabaza y cocínala en horno fuerte a 200 ºC durante 25-30 minutos. Y listo, ya puedes servir y disfrutar esta tarta de calabaza y espinaca. Ten en cuenta que puedes congelarla en porciones y durará 3 meses. Cuéntanos en los comentarios tu opinión y comparte con nosotros una fotografía del resultado final.